coño / joder / pito /

ELPOETA:

Me pongo mi chaqueta de cuero negra, sí, negra. La wea negra. Sí, así. Y mi pelo con gel. Y vuelvo para intentar escribir. Yo soy el Poeta. Yo trabajo para un diario de internet. Escribo artículos. En esa wea trabajo yo. A veces me pagan, a veces no. Soy libre, no, no tengo contrato. Por ende no tengo previción no tengo seguro de cesantía ni tampoco salud, o sea no existo. Sí, tengo carnet, mi número es el 10753675raya1. Poeta a media jornada eso me gusta. Yo soy poeta porque escribo, y me gusta escribir.

LA MUJER:

Los poetas son delirantes. No son políticos. Ni tampoco son humanos. Ellos nacen cuando dejan de existir. Ellos son los poetas. Son árboles. Son viento. Eres tú. Soy yo. ¿me entiendes?. Disculpa por haberte interrumpido.

EL POETA:

Así (apunta a la amante). Vestido de princesa. Así espero ese pago conchatumadre. Sentadito, fácil. Mostrandole las piernas al dueño del diario. Con mis bototos de puta dequiciada, así espero que llegue el sustento. Y así pienso que no debe ser. Así me la juego. Con la cara llena de risa, si po, que tanta webada, decía mi abuela. Detenidamente, en un vaso de agua. Sufro. La letanía hasta llegar al hastargo. Y a veces puedo gritar. ¿De tu tiempo? ¿infinito? Me escondo. El simple juego de verte roncando y puedo ser sincero contigo. Puedo verificar tus venas y domarte. Puedo escribir una canción de amor.  Esta noche es tuya, siempre… mi amor desconsolado. Sí, a ti te hablo Actor grandilocuente, Actor de puta miseria, Actor de las injustas razones por vivir. Tengo un papel para ti, acabo de mirar el personaje que tú debes actura. Y tú ni siquiera eres capaz de mirarme a los ojos. Puerco. Eres un puerco. Una escoria humana, mal nacida.

EL POETA cae sobre la mesa. Sus ojos abiertos delatan su estado somnoliento. EL ACTOR lo graba con una camara que muestra la proyección en vivo. De fondo LA MUJER toma un kultrún, e intenta tocar un par de melodías, mientras intenta lentamente desnudarse, lo intenta varias veces sin buenos resultados. Es torpe. Y cae. Silencio.   

Proyección ELPOETA:

Estoy esperando el tren pa arrancar. Ahí sentado en la línea del tren. Prefiero quedarme despierto, esperando eso que no esta, eso que no llega. Es el lugar seguro. Estoy cansado. Creo que esto que estoy diciendo es la verdad, de mi historia de hombre cansado. Yo no me cuido. Yo estuve ahí encerrado, caímos varios y estuvimos encerrados. La noche esta quieta. El cielo nos contempla. Yo pienso muchas cosas, mi familia, mi casa, mi gente. Soy todos los días como si no tuviera otros días más. Tiene que acabar el delirio. Resistir a la lucha, porque mi esqueleto esta vencío. No puedo continuar. Estoy en medio de esto y los niños aprenden la rabia, las miradas con rabia, ellos lo ven todo. El Mapuche  no pide permiso para ocupar su Tierra. El winka aparece vestido de fusil. Un uniforme y su cruz al pecho. ¿De que?  ¿de qué?. Y en mis sueños veo como mi cuerpo tirita. Y las puertas revientan. Y yo me resisto, resisto gritar, porque estoy en un bosque de vida. Rodeado de árboles de vida. De agua, de luz. No tengo boca. No tengo ojos. No tengo labios. No tengo nombre. Con mis ojos desorbitados busco. Busco. Y no hay. Solo veo pena, angustia, una angustia delirante y majestuosa. Ese es el texto que debes aprender Actor.

LA AMANTE:

Me puedo tranformar en abeja. Me puedo transformar en un bicho . ¿una cucaracha rubia, y con pequitas?

Eso quieres, ¿amor?, ¿Quieres amor?, ¿necesitas amor?. Puedo actuar en tu obra, poeta. Yo puedo actuar en tu obra. Quiero actuar en tu obra.

carente de imagen

En esos tiempos creía que todo era una pasión o un sentido pasional

La locura no tenía sentido, el sentido era estar en esa locura

Comprender desde ahí la cotidianidad de las cosas, el olor de las cosas, de los sucesos, la mirada entorno a las cosas

Pero no entendía mucho

No lograba entender nada diría yo

Así fueron pasando los años, con altos descubrimientos vacíos

Eternas peleas callejeras, luces inexistentes, a poco andar se me desabrochaban las zapatillas

Y de vuelta a comenzar

Me subía a los autos que viajaban a alta velocidad, sino mejor me bajaba

No entendía el más allá, no veía mi futuro, no veía nada más que intentar chocar

El miedo, esa palabra no existía

No la entendía diría yo

Prefería existir en ese margen absoluto, contemplando lo que estaba ahí

En el parque, los amigos, la cerveza

Los cigarros

El diriro, sartre, baudelaire, poemas antiguos que hablaban de los dioses en vida

Extasiados de una mágica vida inexistente, un poco de rock

Un poco de cereal para tener más vitaminas y dormir, descansar

En las nubes flotaba queriendo no bajar a tocar tierra firme

Ese espacio que habitan las personas normales, o personas simples o personas

Tanta alaraca me hizo perder lo unico que tenía en ese momento

El yo

Entonces arranqué por lugares inhóspitos, dedicados y profundos

Estuve metido en extensiones de la barbarie

Pretendiendo luchar por el hastargo

Y mientras todo seguía sucediendo tan quieto pero acelerado

Con las palabras de quejas y las mentiras por delante, entre delirios fraternos

En espacios donde el color de la piel es rojizo por su energía de caballo

En espacios inhabitables con jornadas alucinantes

Imprimiendo mi cerebro en el alma de cada uno que se me ponía de interlocutor

La juventud eterna decía, la música eterna sonaba, los amigos eternos sentados

Pensando en que la unica salida era la miseria y el hastargo

Como queriendo responder una pregunta sencilla pero que dolía apretaba el estómago

Apareciendo eso que produce el estado alquímico, fresco, resonante

De una contorsión poco vista, de ojos manchados y sangre

La vista empeñada en intentar develar el extremo

Arrancando de la humilde mañana y de la preciosa tarde

Estirando el deseo de no volver a vivir un día igual, ni tampoco existir por nada

Padeciendo una milagrosa enfermedad de rinoceronte, de grueso calibre

Con una posible huída al eterno ajetreo de ir y no volver

Pegarle a una puerta con la pierna y pasar a pegarle con la cabeza

Frente al cuerpo del delito en ese estado furioso, el estado de los sinceros

De los fugaces incomprensibles estados de sumisión 

consecuencias

El tedio de la tarde esta rimbombante

Ayer pude esclarecer sentidos, hoy braceo perdido en la nostalgia

Los textos que escribo son retraídos, poco verdaderos, estan muertos

no tengo nada de lo que tenía ayer

esperanza, y gusto

en estos momentos me pierdo, es como estar en medio de un laberinto

esponjoso cruel y maléfico

flotando en aguas demaciado calmas

debe ser que he pasado varios días enfermo

intento subir la montaña pero no lo logro, no puedo avanzar

estoy quieto, desnudo ante la memoria, los sentidos, la teoría

mis proyectos sociales cvrecen, se expanden, estan en buen camino

pero mi instinto dramático no resulta, habito un pozo de agua quieta

y mi reflejo esta quieto, es un lugar conocido

escribo y al otro día borro todo, elimino así de simple

con una dependencia extrema a querer tener la obra en mis manos

es dramaturgia para teatro, pero escribo como si fueran voces,

pero son cuerpos y vidas lo que debería acontecer ahí, en la obra, en el tearo

como lograr impedir que las trabas superen mi ánimo

en el meollo del texto dramático, estoy yo, luchando contra la voluntad de ser

el poeta

el que puede arrancarle palabras a la juventud

exclamo con el cuerpo hinchado, no pararé hasta conseguirlo. 

convulso de relación

Un interior de departamento pequeño de un ambiente ubicado en microcentro de la ciudad, un sofá cama a un costado, al medio una pequeña alfombra desgastada. Muchos dibujos en papel de cuerpos desnudos a lápiz grafito pegadas en las pardes y varios maceteros con plantas de plástico por los alrrededores. Una mesa llena de libros antiguos, muy usados. Cigarros, vasos sin lavar, ropa en el suelo, una lámpara negra alta china, una repisa hecha de palets de madera donde hay vinilos, libros, botellas de vinos vacías, marcos con fotos antiguas. Un afiche de la película “querida encongí a los niños”. Un incienso prendido en un macetero, luz tenue. Es de madrugada y esta todo en penumbras.

Al fondo una mujer pinta inspiradamente pero intentando no hacer ruido, solo se escucha la música que se emite de su personal estéreo. Sobre el cuerpo de ella, y el lienzo donde pinta, se proyecta una película sobre el descubrimiento de américa no tiene sonido solo se proyecta la imagen y los subtítulos. De espaldas a público sentado sobre una silla con ruedas esta sentado mirando el cuadro el Actor, con las piernas sobre los libros en la mesita de centro, se toca la zona púbica y llora desconsoladamente. El documental esta en idioma chino y muestra imágenes de representación de cómo eran los aborígenes en tiempos ancestrales. La mujer que con sus movimeintos lograba crear una danza, cae estrepitosamente al suelo. Se queda dormida.

Actor:

Todo es frío. Y ya es de madrugada, deben ser las 5: 25 y porfín caíste.

La noche va tranquila y la mañana se viene corriendo

el aburrimiento me sofoca, me duele el alma a estas horas ancestrales.

Creo que necesito dormir relajado, a punta de soplidos en dirección al sol

Intentaré dormir,

acurrucado,

con las piernas arremetidas, dobladas

aunque me cueste el trabajo, aunque me cueste la vida,

voy a dormir quieto, solo, y quieto.

Con mis pies juntos,

no mejor separados,

me daré una vuelta hacia mi costado derecho.

Claramente, pienso. 

veinticinco

Nadie aguanta su respirar, ni él mismo

Se cayo solo desde no se cuantos pisos, y al parecer murió instantáneamente

nadie hubiese querido haberlo visto muerto, decían

Fue un suicidio, lo pasaron después por las noticias

En cuanto a su cara estaba para el olvido, deformada

Con una grieta de terremoto se le salían los espantos, los augurios y las malas razones

Ni él mismo se aguantaba, por eso termino tirándose

Desde una azotea, un último piso, desde una torre, del reloj más grande.

Era eso sí un trabajador melancólico

Extrañaba las buenas costumbres los platos olorosos del campo chileno

Era una personita inmensamente feliz por las noches

Con zapatos arraigados a los surcos virales del bien decir del bien estar del bien hacer

Miraba de vez en cuando a las palomas y creía que nada era para siempre

Solo eso que nunca pudo deletrear

Com pr en si on

Decía, balbuceante, corrompido por años de vivir otra vida

Arriba de la micro

Debajo de la tierra

Hablando por teléfono

Leyendo el diario

Vendiendo y vendiendo y vendiendo

Sino de que estaríamos hablando, solo fue un chispazo de alegría dejarse car

Intentar volar abrir los brazos eternos compuestos acérrimos al horizonte

Aleteó definitivamente aleteó como si fuera un pájaro sureño, un picaflor,  varios albatros fueron imposible de mantenerlo en este campo delirante

Tuvieron que llevárselo, esconderlo, con intriga desaparecieron frente a las cámaras insolentes y los micrófonos preguntones ávidos de buscar culpables

Cuanta sinceridad en ese salto, cuanta miseria en este relato.

Ese día sucedieron cosas que son inapelables, el periodismo busca el sensacionalismo, y la poesía esta en ese instante preciso que los albatros dispusieron de hacer volar el espíritu suicida, ambos dos pertenecen al acto mágico que redime.

Vender y vender ya no esta más en los planes